Estudios recientes
han demostrado que factores como la violencia
social, las condiciones de pobreza, la migración
forzada, la sobrecarga de responsabilidades
y la exagerada presión por obtención
de resultados y metas causan enfermedad mental
En Colombia,
la salud mental de los trabajadores se ve afectada
por distintos factores de riesgo que conllevan
a una enfermedad mental. Estos factores generalmente
están ligados a aspectos relacionados
con antecedentes personales, así como
también suelen originarse en el propio
trabajo, es decir, pueden ser extralaborales
o intralaborales.
Es así como una
de las causas extralaborales de enfermedad mental
podría originarse por experiencias previas
traumáticas que ha sufrido el individuo
en diferentes etapas de su vida, particularmente
las que han marcado el desarrollo de su personalidad.
Un trabajador con muchas
preocupaciones disminuye su productividad ya
que los problemas pueden afectar el ritmo de
trabajo. La presencia de más de un trastorno
en el individuo hace que ante situaciones estresantes,
no sepa asumir lo que le ha pasado y pueda descontrolarse.
Por otro lado se encuentra
el acoso laboral u hostigamiento en el trabajo,
el cual se convierte en uno de los fenómenos
de violencia intralaboral que se ha venido presentando
en los países desarrollados y que también
ha tenido gran impacto en Colombia. La salud
de algunos trabajadores colombianos se está
viendo afectada por la violencia generada bien
sea por parte de sus compañeros de trabajo,
sus mismos jefes o aún de sus subalternos.
El mal trato en el trabajo
origina que las personas reaccionen con temor,
se estresen y lleguen a permitir que la situación
avance a puntos inmanejables por miedo a que
se pueda afectar sustancialmente la permanencia
en el empleo, aunque algunos optan por retirarse
del trabajo.
En los casos en que ocurre
una clara violencia intralaboral conviene que
el afectado lo haga saber a las directivas de
su empresa y a la oficina de Recursos Humanos
para que así se tomen acciones correctivas
y también de tipo preventivo.
Los
trastornos interrumpen la vida laboral
La carencia de apoyo
social, ya sea de los miembros de la familia,
del grupo social cercano o de los compañeros
de trabajo puede incidir negativamente en la
capacidad de respuesta a las labores encomendadas,
lo que hace que se genere un trastorno mental.
Cabe anotar que algunas condiciones como experiencias
dolorosas que haya vivido el individuo pueden
incrementar la probabilidad de que se produzcan
trastornos mentales, que es el caso de experiencias
vitales como la pérdida de un ser querido
u otra situación traumática previa.
Estos trastornos se manifiestan
con depresión. En algunos casos, el uso
y abuso de sustancias es una de las maneras
como el individuo reacciona ante circunstancias
de alta demanda emocional.
Uno de los trastornos
más frecuentes en la población
es el denominado estrés postraumático,
el cual se produce después de que el
individuo ha sufrido un evento que altera su
capacidad de adaptación, lo que origina
pensamientos y recuerdos de la situación
traumática (ocurre con frecuencia en
personas que han vivido experiencias dolorosas
en situaciones de guerra).
Trastornos
relacionados con la vida laboral
A través de recursos
del Ministerio de la Protección Social,
específicamente del Fondo de Riesgos
Profesionales, se han realizado en la Universidad
Javeriana estudios relativos a la morbilidad
mental y la morbilidad gastrointestinal asociada
con factores psicosociales. En 2000 se llevó
a cabo el estudio de Morbilidad Mental y Factores
Psicosociales; específicamente en los
casos de ansiedad y depresión. En esta
investigación se tomó como muestra
a 433 trabajadores, 212 de ellos eran personas
con algún trastorno de ansiedad y depresión
y 221 personas sanas. Los resultados demostraron
que la organización donde el individuo
trabaja está relacionada con los trastornos
mentales.
En 2004 la institución
junto con el Ministerio de la Protección
Social, desarrollaron el Protocolo para la determinación
de origen de las patologías derivadas
del estrés, el cual buscó definir
o establecer un método homogéneo
y validado que guíe el estudio de las
enfermedades o los trastornos que podrían
derivarse del estrés, haciendo un análisis
de la repercusión de los factores psicosociales,
laborales y extraocupacionales en la producción
de trastornos y así determinar si estos
son de origen profesional o común.
Se encontró que
entre los trastornos mentales que pueden tener
una relación con el estrés está
la ansiedad generalizada, el estrés postraumático
y los trastornos de adaptación de turnos
día noche.
El estudio de campo realizado
como parte de la construcción del Protocolo
en mención, mostró que desde la
expedición del Decreto 1832 de 1994,
que incluye el listado de enfermedades profesionales,
cerca del 80% de los casos presentados para
determinación de origen de enfermedades
asociadas a reacciones de estrés obedecen
a trastornos de tipo mental, seguido de enfermedades
cardiovasculares y finalmente algunos muy pocos
casos de trastornos osteomusculares y gastrointestinales.
Estrés,
un mal ocupacional
Con respecto al estrés
ocupacional, es decir aquel que se produce en
el contexto del trabajo, es importante precisar
que la Comisión Europea para el Estudio
de las Condiciones de Trabajo lo define como
“un patrón de reacción emocional
, cognitiva, comportamental y fisiológica,
frente a aspectos adversos y nocivos del contenido,
la organización y el ambiente de trabajo”.
Es de anotar que este
estado es caracterizado por un alto nivel de
activación llamado distrés (estrés
negativo; el que produce alteraciones, desagrado
y puede terminar produciendo alteraciones de
salud). Factores como la ansiedad, la perturbación
interior y el miedo conllevan al estrés.
De otro lado, en la tercera
encuesta sobre condiciones de trabajo desarrollada
en España se encontró que los
funcionarios de la banca al igual que los trabajadores
de las áreas de servicios sociales tienen
una mayor frecuencia de respuestas que indican
exposición a estrés causado por
el trabajo.
El reporte de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), denominado Mental health
in the workplace, publicado en 2000, estima
que en la Unión Europea cerca del 4%
del Producto Interno Bruto se gasta en atención
de problemas de salud mental. En Estados Unidos
el gasto asociado con el tratamiento de la depresión
se sitúa entre 30.000 y 44.000 millones
de dólares al año.
No obstante, en varios
países se incrementan los costos generados
por reacciones de estrés a través
de jubilaciones tempranas o incluso por los
problemas mentales. La Oficina de Estadísticas
del Departamento de Trabajo de Estados Unidos
señala que en el año 1997 se presentaron
3.418 casos de enfermedades generadas por estrés
ocupacional y mas 2/5 partes de estos causaron
incapacidad.
Los sectores financiero,
Asegurador, Bienes Raíces y de Servicios
cubrieron cerca del 45% de los casos. Entre
tanto, el Instituto de Salud Mental en el Trabajo
de Estados Unidos estima que en 2003 cerca de
5.2 millones de estadounidenses padecieron de
estrés postrau-mático y alrededor
del 30% de estos casos correspondieron a personas
que habían tenido experiencias de guerra.
Además de ello,
estudios realizados en Gran Bretaña (2002,
citado por Health & Safety Executive) estiman
que cerca de 563 mil individuos sufrieron de
estrés ocupacional, depresión
y ansiedad y se han reportado cerca de 6.900
nuevos casos de enfermedad mental, de los cuales
más del 85% tienen alguna asociación
con el trabajo.
Con estos estudios se
ha demostrado el papel que juegan los factores
psicosociales tanto del trabajo como los del
entorno, entre los que cobran importancia en
especial los efectos de la violencia social,
el desempleo, las condiciones de pobreza, la
migración forzada, entre otros factores
que unidos en algunos casos a los propios del
trabajo como la sobrecarga de responsabilidades,
la exagerada presión por obtención
de resultados y metas, causan enfermedad mental.
El manejo de conflictos
y la sobrecarga de responsabilidades por resultados,
son algunos de los factores que con mayor frecuencia
incrementan las respuestas de estrés
en los individuos, quienes en algunos casos
no disponen de mecanismos suficientes para afrontar
estas situaciones.
Esfuerzos
a favor de la salud mental
Es de anotar que a favor
del mejoramiento de las condiciones de salud
y de trabajo en la población son diversos
los esfuerzos que se derivan de distintas organizaciones.
Desde 1994 se ha incluido en la legislación
colombiana las enfermedades generadas por el
estrés en el trabajo como posibles enfermedades
profesionales. Entre tanto, las investigaciones
que se han hecho en materia de factores sicosociales,
morbilidad gastrointestinal, morbilidad mental,
morbilidad cardiovascular y el desarrollo de
instrumentos como el Protocolo para la determinación
de origen de las enfermedades causadas por el
estrés, son algunos de los ejemplos que
nos permiten reflexionar sobre la importancia
que le ha dado nuestro país a este tipo
de problemática.
Los distintos actores
del Sistema Integral de Seguridad Social se
han venido preparando y capacitando para comprender
el efecto de los factores sicosociales en la
salud de la población colombiana, no
solamente trabajadora sino también la
población no trabajadora.
Igualmente los empresarios
han tomado conciencia del efecto de los factores
sicosociales en la vida de las personas y muchos
de ellos han implementado programas interesantes
de intervención de reacciones del estrés.
En algunas empresas existen programas de administración
del estrés, en los que se ayuda a los
trabajadores que presentan mayor exposición
a condiciones individuales, familiares o de
trabajo que pueden producir estrés. Algunas
organizaciones cuentan con servicios de asistencia
individual tanto al trabajador como a su familia,
servicios de consejería y de orientación
para manejar las circunstancias potencialmente
estresoras.
Los trabajadores también
han tomado conciencia del efecto de las condiciones
de vida en sus respuestas de estrés y
muchos de ellos han entendido que hay que incorporar
mecanismos para manejar las respuestas del estrés.
Infortunadamente no hay
cifras que permitan tener un balance nacional
acerca de los efectos del estrés pero
podría afirmarse que muchos de los efectos
en salud tanto de la población trabajadora
como no trabajadora podría tener alguna
relación con respuestas de estrés.
En este sentido es importante precisar que todas
las enfermedades o los trastornos que sufren
los individuos, cualquiera que sea su naturaleza
suelen ser originados por múltiples causas,
una de ellas el estrés.
Generalmente no se encuentran
enfermedades ni trastornos exclusivamente causados
por este mal del mundo actual pero éste
si puede ser un factor contribuyente para que
se altere la salud mental de los trabajadores.